100% libre de spoilers
Aunque siempre son duramente cuestionadas, soy un fiel seguidor de las secuelas tardías. Otra de las modas que se ven destinadas a imponerse. Quizá sea porque, de tanto esperar lo peor... Me sorprendo sobremanera, quizá excesivamente, lo que no sabría calificar como bueno o malo aunque, visto como está el cine últimamente, me decanto por la primera opción.
Stallone ha apelado a la nostalgia con este sexto capítulo en la historia de Rocky, y no le ha salido mal la jugada (aunque quizá habría que explicarle que una banda sonora es algo más que dos canciones conocidas repetidas hasta la saciedad). Para mí la película, como fan de la saga, es redonda, y tan sólo hay dos cosas que realmente se le pueden echar en cara a Rocky Balboa: la primera, es el tempo con el que el director marca la dirección del film que, si bien no hace que se resienta en ningún momento el interés en él ni en la historia que se nos está contando (gran parte de la culpa recae en la constante interacción entre personajes), es demasiado apresurada en algunos momentos, lo que, si bien se puede agradecer para no hacer pesada la película, resulta curioso dada la tranquilidad que desprende el resto del film, ya que si algo destacaría de la dirección (y del guión) como característico es la lentitud con la que se permite un poco más la profundización (y la introdución) en los personajes tras los años que han pasado, con algunos diálogos muy divertidos entre recuerdos del pasado, con Rocky haciendo el "payaso" y Poli como extravagante cascarrabias; con la segunda también me vuelvo a referir a los diálogos, ya que si bien en el global de la película me parecen a un nivel muy alto, bastante acertados, hay algunos que se intentan hacer más trascendentes de lo que realmente son, aunque también se da el caso contrario.
Quizá cabría hacer referencia también al pulso con el que Stallone dirige el final, que no me ha convencido del todo con algunas decisiones "cuestionables", que en algunos momentos convierten el apoteósico combate final en una especie de tráiler con tintes de videoclip (aunque también he oído opiniones totalmente contrarias a la mía), pero que aún así no empaña esta escena, que va en un continuo crescendo que es toda una delicia para los fans de la saga.
Y si en esta reseña tan sólo destaco los aspectos negativos, es porque el resto me ha parecido magnífico: Stallone está en plena forma a pesar de los años que arrastra a las espaldas, algo que ha demostrado con su papel de Rocky tanto física, como interpretativamente, con el que nos devuelve al humilde potro italiano como todos los fans lo queríamos: grande, MUY GRANDE, y volviendo a levantarse desde el suelo, una vez más.
Pero toda esta perorata no es sino una manera muy aburrida de intentar dar explicación a lo que, para mí, es el mejor indicativo de haber sido compensado con creces por la puñalada que me pegaron a la entrada, en algo que creo llaman taquilla: querer volver al cine a ver la misma película; querer volver a escuchar sonar la campana, y al público volviéndose loco con un héroe de los que podrían ser reales.
Valoración: *****














