10 octubre 2012

Ultimátum, de Jeph Loeb y David Finch

Ultimatum 1-5 USA
Guión: Jeph Loeb
Dibujo: David Finch
Panini; 176 páginas, 18,95€

Por fin he llegado a la altura de este evento en mi lectura (atrasadísima) de Ultimate Spiderman, así que entre número y número de la colección he decidido intercalar Ultimátum, el megaevento de la línea definitiva que, sin ninguna duda, se encuentra entre las peores lecturas de mi vida, y os explico el porqué.

El guión de Loeb es malo, malo, malo. ¿Sabéis lo que dicen sobre pegarle a un padre? Pues esto es como si en vez de pegarle, lo torturaras, lo violaras, lo descuartizaras y mearas sobre su cadáver, todo a la vez. Los personajes están absurdamente caracterizados, los diálogos son vergonzantemente molones y risibles, y la trama es una estupidez como una casa que Loeb arrastra de su etapa en los Ultimates: que va Magneto y al quedarse sin hijos (al ser estos supuestamente asesinados) decide cargarse todo el planeta. Uau.

Lo peor de todo es que la estúpida premisa sólo sirve para que los autores nos muestren toda la muerte y destrucción gilipollescamente impactante que se les venga a la cabeza: cadáveres por doquier, desmembramientos y decapitaciones a mansalva, evisceración de superhéroes... Vamos, que casi todos acaban muertos de una manera u otra. Y todo esto, para que al final, de nuevo de manera estúpida, el personaje se dé por vencido porque ¡oh!, ha descubierto un megasecreto con el que "todo cambiará y nada volverá a ser lo mismo®". Pero no acaba aquí el festival, ya que todavía quedan otra decapitación y un tiro directo a la cabeza, ambos en primer plano. ¡Olé tus cojones Loeb! Has captado a la perfección el tono que ha de tener una historia superheroica que debería ser épica y  triste a la vez, gore a cascoporro.

David Finch es, sin duda, uno de los dibujantes que más aborrezco, y es todo un suplicio encontrarme con él en las colecciones que sigo. Me pareció malo en Nuevos Vengadores, me pareció aún peor cuando tuve que tragármelo en Complejo de Mesías, aunque en Caballero Luna llegué a tolerarlo sin más (supongo que el tono oscuro tanto dela historia como del color le ayudaron)... Pero es que aquí se supera, y realiza una de las mierdas más grandes que haya yo visto, muy deudor del gran ROB! Liefeld: poses molonas sin sentido, músculos hipertróficos imaginarios, posiciones imposibles en la realidad (como la del abrazo), rayitas para mostrar lo malotes y enfadados que están todos, y anatomía femenina de muñecas Barbie con silicona. Acojonante.

Me reitero en lo dicho: esta es una de las peores bazofias que he tenido la desgracia de leer en mis más de 10 años leyendo Marvel. Ni el Spiderman: Capítulo Uno de Byrne, ni anteriores bazofias del mismo autor como el Superman/Batman o sus Ultimates me podrían haber preparado para esto. Madre mía como me alegro de no haber pagado por este mojonaco...

Aún así, y retomando el motivo por el que me he acercado a Ultimátum, el evento merece la pena por lo bien que lo aprovecha Bendis en la colección de Spidey, para seguir haciendo grande a dicha cabecera, con momentazos como en que el trepamuros intenta rescatar a los supervivientes mientras tiene que lidiar con Hulk, el momento de lucidez y arrepentimiento de Jonah, la negativa de Peter a rendirse aún al enfrentarse a sus peores miedos, el "Tía May" de cierto clon, o el episodio mudo en el que asistimos como espectadores a la impotencia tras una desastre de tal calibre incluso en los seres superpoderosos. Esta colección es por lo que aún sigo dando un voto de confianza al guionista en sus nuevas propuestas, y por lo que, a pesar de las pestes que pueda haber echado de él en otras colecciones, siempre mantendré que es uno de los mejores escritores que ha tenido Spidey en toda su historia.

04 octubre 2012

Batwoman: Elegía e Hidrología

Detective Comics 854-863
Guión: Greg Rucka
Dibujo: J.H. Williams III, Jock
Planeta; 216 páginas, 22€


Batwoman 0-5 USA
Guión: J.H. Williams III y W. Haden Blackman
Dibujo: J.H. Williams III y Amy Reeder
ECC; 144 páginas, 13,95€

Antes de ser aclamada por muchos como una de las mejores series del reinicio del Universo DC, ya se habían escrito muchas y muy buenas palabras sobre esta nueva encarnación de la mujer murciélago, tanto por su presencia en 52 (serie que dejé en su edición en grapa a pesar de su calidad, y que ahora tengo la oportunidad perfecta de retomar con los bonitos tomos de ECC) como por su estancia en la colección más longeva de Batman, Detective Comics, mientras tenía lugar todo aquel barullo de La batalla por la capucha. Así que, ni corto ni perezoso, he decidido hacerme con los dos tomos publicados hasta ahora con las andanzas del personaje y metérmelos entre pecho y espalda en dos tardes, y la impresión que me han dejado es... Contradictoria.

Con el guión a cargo de Greg Rucka, vemos una buena presentación del personaje y el mundo que la rodea: su pasado, su familia, su carrera, su tragedia... Y el lugar que ocupa en Gotham a consecuencia de todo ello. El guionista nos presenta a un personaje fuerte y muy interesante, una Kate Kane con un gran sentido del honor, una fuerte convicción moral y unos férreos principios, que no duda en declarar abiertamente su homosexualidad aún a costa de perder lo único para lo que realmente ha luchado en la vida, convertirse en una excelente militar y seguir los pasos de sus padres. La lectura de estos números es ágil, la mezcla de la narración del presente y pasado está intercalada de manera perfecta, y la forma en la que Rucka hace desenvolverse a Kate es excelente (no en vano los personajes femeninos son uno de los fuertes del guionista), pero la némesis del personaje en este primer arco falla, y se antoja un deus ex machina insulso e innecesariamente forzado como recurso para cambiar el statu quo de un personaje que no acaban siquiera de presentarnos. Tras esto, el arco dibujado por Jock en el que se establece un paralelismo entre las primeras andanzas de Batman y Batwoman es cumplidor, sin más, por lo que poco más que añadir.

(A los guiones de Hidrología le daré en esta reseña el mismo lugar que ha ocupado en el tomo: como simple testimonio anecdótico entre la labor del dibujante...)

Pero nos centraremos en lo verdaderamente destacable; si por algo habría que elegir estos tomos entre las muchas cabeceras que aparecen estos primeros meses de Nuevo Universo DC y recomendar su compra es por un único motivo: el trabajo de J.H. Williams III, simplemente ex-qui-si-to. No sólo sabe adecuar su dibujo al guión, ya se nos cuente la lucha contra el crimen de Batwoman o el pasado trágico de Kate, sino que nos ofrece esto de una manera magistral, con unas composiciones de página preciosas, una narración de la lucha atractiva y espectacular, y unas splash-pages maravillosas en las que suele dar rienda suelta a la experimentación y a un toque mucho más pictórico (en las que los marcos de dichos cuadros llegan a formar parte de la propia acción), con un resultado de acuarelas en Hidrología que casa a la perfección con la historia que desarrolla, y que da como resultado unas láminas para enmarcar. Bien es cierto que, sobre todo en el tomo en el que trabaja con Rucka, en algunas ocasiones la experimentación con la página deja en segundo lugar un aspecto tan importante como es la narración de la escena, quedando en muchas ocasiones el lector confundido y desorientado con la secuencia de los diálogos, algo que ocurre en no pocas ocasiones. Pero aunque en el primer tomo el guión seguía siendo parte importante del cómic, en Hidrología pasaremos a ver todo lo contrario, convirtiéndose éste por completo en mera excusa para dotar de la mayor libertad creativa al dibujante, con abundantes escenas en lo que lo onírico se confunde con la realidad, y una fuerte apuesta por las tramas y la ambientación esotérica para poder probar a placer y sin restricciones diferentes técnicas y acabados en los dibujos; el mismo autor no tenía reparos en reconocer esta subordinación del guión a sus inquietudes artísticas para dar rienda suelta a sus lápices en palabras recogidas en el propio tomo de ECC. No en vano, la historia ha sido básicamente escrita por él.

El problema entonces lo encontramos de cara al futuro de la serie, y es que si la apuesta por esta colección se basa en el dibujo de J.H. Williams III, será difícil prever su futuro teniendo en cuenta las ausencias del dibujante entre arcos argumentales, que será sustituido por Amy Reeder. A pesar de contar con un buen personaje, no parece que el guión vaya a ser una gran preocupación de sus autores por lo que, entre tantas novedades y tan buenas series por probar que encontramos cada mes en las estanterías de nuestras librerías, quizá Batwoman sufra una muerte prematura por confiar demasiado en una fórmula que, aunque efectiva y sobre todo efectista, ya se acabó demostrando hace un par de décadas que no es la más adecuada a largo plazo si se quiere contar con una cabecera que mantenga una buena salud. Esperemos que, como con otras series de las nuevas 52 (el Detective Comics de Tony Daniel y el Dark Knight de David Finch entre ellas), se acabe apostando por un equilibrio con el que no contaban en un principio.

07 junio 2012

Zapatillas Reebok basadas en súpers

A mí me parecen feas de cojones todas, pero algunos detalles en ellas son divertidos, como el pelaje en la de Dientes de Sable o el escudo en la del Capi. Podéis ver todas las imágenes aquí, yo os dejo la vista general de todas ellas.

Capitán América

Cámara

Masacre

Dientes de Sable

Lobezno

Spider-Man

Viuda Negra y Reina Blanca

05 junio 2012

Feliz cumpleaños Peter




Tal día como hoy, hace 50 años, una revista agonizante daba la oportunidad a Stan Lee de poder (por fin) sacar adelante la historia de un chico que tras ser picado por una araña radiactiva, recibiría lo poderes proporcionales de ésta. El 5 de junio de 1962 nacía uno de los mejores y más famosos personajes de ficción del siglo XXI; hace justo 50 años nacía Spiderman. El personaje que ha conseguido hacerme llegar hasta aquí, y disfrutar tanto de esta afición que son los cómics. 

Felicidades, Peter, y muchas gracias.

04 junio 2012

Secuestrados (2010)

Director: Miguel Ángel Vivas
Guión: Miguel Ángel Vivas y Javier García
Género: Thriller, suspense
Duración: 81 min
Año: 2010
Intérpretes: Fernando Cayo, Manuela Vellés, Ana Wagener, Guillermo Barrientos, Martijn Kuiper, Dritan Biba

Espectacular segundo largo de Miguel Ángel Vivas, que se nos presenta claustrofóbico ya desde la misma secuencia de apertura.

Magnífico retrato del horror sufrido ante la incertidumbres y los miedos que se presentan durante un secuestro, que ya de por sí causa innumerables secuelas psicológicas y puede machacar a una persona al ver allanada su casa, su espacio seguro, junto con la agonía del no saber de qué manera va a estallar la situación, por donde va a explotar un acto de violencia intrínseca que sólo hace prever lo peor de las personas que son capaces de llevarlo a cabo. Retrato de unos monstruos con capucha, que dan más miedo aún desposeídos de máscaras, cuando revelan su verdadera  y aún más desagradable naturaleza, la maldad y el más puro desprecio hacia cualquier tipo de vida que no sea la propia, que coincide con el momento en el que vemos a los humanos tras la tela. Sin concesiones al espectador, sin moralinas, sólo la violencia dejando ver su forma, brotando poco a poco hasta que acaba presentándose en su forma más primigenia, inesperada, visceral, la que traspasa incluso el muro de la ficción y nos llega a nosotros, los espectadores, que nos vemos desposeídos de la barrera de seguridad de plasma para también llevarla grabada a fuego durante un par de días en la cabeza, para marcarnos como marca las vidas de los protagonistas.

Grabada con maestría, Miguel Ángel Vivas desarrolla la situación de manera sobria, sin artificios, con largas secuencias muy bien llevadas cámara en mano, sin miramientos con los personajes ni paternalismos, y sin héroes, lo que es todo un acierto a mi modo de ver si se quiere presentar un horror veraz y cotidiano, en el que dichos héroes no suelen abundar. A pesar de la corta duración de la película la presenta sin prisas, desarrollándose de manera fluida, y dejando caer tanto algunas muestras de esperanza como inmediatamente después nos las arranca de manera brutal (como esa escena en la que convergen los sucesos paralelos de padre e hija). Un trabajo soberbio, con un final espectacularmente salvaje por lo cercano, que se atraganta hasta unos segundos después de darnos cuenta de que el metraje ha llegado a su fin.

Aunque todo brilla en este film, me gustaría destacar por el extraordinario trabajo que se marca a Manuela Vellés, parte muy importante a la hora de transmitir la impotencia y el horror en primera persona de un acto de violencia tan extrema e inexplicable. Lo borda con su actuación y llega a transmitir el desasosiego y el terror a las carnes del espectador, y sobre todo refleja a la perfección el rostro de la incomprensión ante unos actos difíciles de asimilar por el cerebor humano.

Valoración: *****

16 mayo 2012

Astonishing X-Men: Peligroso


Astonishing X-Men vol. 3, 7-12 USA 
Guión: Joss Whedon
Dibujo: John Cassaday  
Panini; 160 páginas, 15€

Si el primer arco de Whedon en esta serie se centraba en la relación entre personajes, con algunas dosis de acción, este segundo se centra casi por completo en esto último creando, de nuevo, un poderoso enemigo para la Patrulla X que conoce todas sus debilidades. El problema de esta historia es, como no podía ser de otra forma, la comparación con El Don, por lo que no podía salir peor parada, no tanto por mal hacer del guionista como porque dejó el listón tan alto que era difícil llegar de nuevo a ese nivel de maestría.

No por ello debemos infravalorar este segundo arco, Peligroso, ya que tanto el guionista como el dibujante siguen ofreciendo un retrato certero de los X-Men, aunque por desgracia recurriendo a una historia centrada en el manido recurso por aquel entonces del Profesor Xavier como un cabrón sin escrúpulos y un manipulador sin conciencia con tal de crear su equipo perfecto para salvar a la raza mutante (veríamos algo muy similar casi paralelamente en la penosa Génesis Mortal de Ed Brubaker, como contaba en su momento aquí y aquí). Con buenos momentos como el nacimiento del nuevo enemigo (aunque es de lo más tópico, es muy interesante el lugar sobre el que se alza), la pelea con Xavier o los momentos protagonizados por Kitty (es imposible no darse cuenta del cariño que le tiene el guionista), la historia mantiene la tensión desde el principio hasta el final, como no podía ser de otra forma, cerrado con un impresionante cliffhanger de un espectacular regreso, creando, como no podía ser de otra forma, un buen entretenimiento en el que le tiene el pulso cogido al ritmo de la colección y su serialización en grapas.

Cassaday, como siempre, espectacular y cumpliendo cualquier encomienda del guionista, con su particular y bellísimo trazo, aunque también a él se le nota menos potente que en la primera saga, más dejado en algunas ocasiones en las que sus viñetas no son todo lo redondas que se le esperan. 

El equipo creativo sigue teniendo cosas que decir con esta cabecera que renacería gracias a ellos, y este bajón pasajero no es, ni mucho menos, motivo para perderse una segunda temporada que apunta muy muy alto, con muchas preguntas por responder y nuevas ideas aún por ser exploradas en profundidad.

Valoración: *****

14 mayo 2012

Las vacaciones de Jesús y Buda 1

Hikaru Nakamura 
Norma; 136 páginas, 8€ 

"Jesús sabía que hay favores que no pueden pedirse. 'Préstame una oreja' es uno de ellos."

Desde que leí la original premisa de la que partía este cómic, sabía que tenía que hacerme con él: Jesús y Buda han decidido tomarse unas vacaciones en Japón, y van a compartir piso y gastos en Tokio. Absurdamente genial, como a mí me gusta. 

El manga es una sucesión de situaciones cotidianas, pero que protagonizadas por las dos deidades acaban derivando casi sin remedio en escenas de los más cómicas: una noche en la feria, la visita de la casera para el pago del alquiler, la excursión a un parque de atracciones, un día en la piscina, la actualización del blog de Jesús, etc. Pero claro, a pesar de su cotidianeidad acaban volviéndose hilarantes tanto por lo desubicado de los protagonistas en la actualidad, como por su ingenuidad ante determinadas situaciones, personajes y conductas de la sociedad moderna. Además tienen que hacer frente a los problemas de dicha sociedad pro a la vez han de mantener su secreto, algo que se complica bastante cuando Buda alcanza la iluminación o a Jesús se le abren los estigmas.

Las vacaciones de Jesús y Buda es un manga poco convencional, y puede que ni su humor absurdo ni sus protagonistas sean plato de buen gusto para todos los paladares. A mí, que me gusta reírme de lo más políticamente incorrecto, me ha parecido un manga completamente desprejuiciado con el que pasar un muy buen rato. Aunque su premisa pudiera dar más de sí de ser tratada con más mala leche, con un humor algo más ácido y más cabrón, cumple sobradamente con la tarea de hacer reír y provocar divertidos enredos con el humor blanco que presenta, y que además amplía el abanico de compradores, y la verdad, viene bien para descargar parte del dramatismo y la solemnidad a la que suelen asociarse dos figuras de la potencia simbólica y mitológica de Jesucristo y Buda.  

Los gags con animales (geniales los gatos del final, el deseo oculto de Buda o los pájaros paraguas), Buda descubriendo la obra de Tezuka con su nombre, Jesús como consumidor compulsivo de anime, las camisetas serigrafiadas... La serie está llena de pequeños momentos que, estoy seguro, como mínimo acaban arrancado una sonrisa, ya desde la primera página. Sin duda, es una de las sorpresas de este año, y un manga que puede dar muchos buenos momentos.

Valoración: *****

P.D.: Muy buena la edición por parte de Norma, también en la traducción y en las explicaciones a pie de página, aunque me chirrían muchas expresiones españolizadas. Sin embargo, tirón de orejas por el precio inflado de un manga con tan pocas páginas, y que quizá con un precio mucho más ajustado a lo que ofrece podría arrancar algunas ventas más.

10 mayo 2012

Soy el número cuatro

Tíitulo original: I am Number Four
Director: D.J. Caruso
Guión: Alfred Gough, Miles Millar y Marti Noxon
Género: Acción, ciencia-ficción
Duración: 109 min
Año: 2011
Intérpretes: Alex Pettyfer (John/Número 4), Timothy Olyphant (Henri), Dianna Agron (Sarah), Teresa Palmer (Número 6) 

Y entonces, cuando por fin aparecieron los créditos, lo entendí todo. Escrita por los creadores de Smallville (y una de las guionistas de Buffy, también hay que reconocerlo). Producida por Michael Bay. Mi mente se ilumina y empiezo a comprender muchas cosas.

Y es que la película guarda mucha relación con la serie que nos cuenta las primeras andanzas del futuro (o no) hombre de acero. De hecho, podría haber sido perfectamente el piloto de la propia Smallville, con algunos pequeños cambios, y con mayor presupuesto para gastar en efectos especiales (que son lo más destacable de toda la película para bien y para mal, ya que si bien están muy conseguidos sobre todo en la escena final, en el resto se alternan con efectos de lo más cutres). La mezcla mal entendida de Smallville con un pésimo capítulo de Buffy da como resultado esta película: una aproximación ñoña y repelente a los superhéroes, llena de personajes tópicos, y con un desarrollo torpe y muy apresurado en lo que realmente puede ser interesante en la historia. Como decía antes parece más una muestra de lo que se pretende desarrollar en una serie de televisión, y al parecer se busca crear una saga con la premisa de la película: encontrar al resto de los supervivientes alienígenas para hacer frente a la amenaza mogadoriana. Que haya suerte, porque mucho tiene que cambiar la cosa para que salga algo medio decente de este subproducto a rebufo del éxito de la saga vampírica que intenta aprovechar su tirón entre los adolescentes (el momento de sólo poder amar a una mujer para siempre es para que las Crepusculocas manchen las bragas, imagino), al menos en cuanto a calidad, que ya sabemos que poco importa si ha recaudado lo suficiente.


Ya desde el principio me dio mala espina, con esa escena de persecución cutre y totalmente falta de interés, o con la escena en el agua. Más aún cuando empiezan a verse adolescentes con cuerpos esculturales y chicos con 17 años que deben de haber nacido en un gimnasio mientras su madre embarazada hacía pesas. Así que poco más comento de la película, que la verdad ni me merece la pena, ni tengo ganas, y de todas formas poco más se podría decir e ella sin resultar demasiado destructivo.

Valoración: *****

08 mayo 2012

Astonishing X-Men: El Don

Astonishing X-Men vol. 3, 1-6 USA 
Guión: Joss Whedon
Dibujo: John Cassaday  
Panini; 160 páginas, 15€

Sigo recuperando grandes historias de mi colección mientras recojo las grapas para empaquetarlas y guardarlas a buen recaudo en una caja dentro de bolsitas free-acid (algo que no he hecho en mi vida, parece que me vuelvo maniático con los años), para  poder volver a rescatarlas dentro de unos años en el mismo estado y, espero, me sigan transmitiendo las mismas buenas sensaciones que ahora.

Creo que justo ahora, que se ha estrenado con enorme éxito en el cine Los Vengadores, poco podría contribuir después de lo ya dicho a ensalzar la maestría de Whedon en casi todo lo que toca, cuente con el éxito merecido (Buffy, Ángel) o no (Firefly). Es difícil no rendirse ante la genialidad de este hombre en cuanto a la creación y desarrollo de personajes, su tratamiento de los sentimientos en pantalla, la cotidianeidad de lo extraño y absurdo en nuestras vidas, y la evolución del ser humano. Quien haya visto sus series y las haya disfrutado como yo sabrá a lo que me refiero. Pues imaginaos estas cualidaddes de Joss Whedon puestas al servicio del devenir de los mutantes, lo que acaba por dar como resultado una primera saga magistral, en la que el guionista mezcla con su increíble ingenio todas ellas. Whedon pone a los mutantes enfrentados a la que probablemente sea la peor amenaza que puedan encontrarse, y no es precisamente algo que puedan derrotar mediante los golpes: la cura del gen mutante.

Uno de los puntos fuertes de Whedon y sus series es el tratamiento de los personajes y las relaciones que entre éstos se establecen, y su evolución orgánica. A pesar de todo lo bueno que podemos encontrar en esta páginas (en casi cada una de las 160 hay aglo destacable, sin duda), yo no puedo dejar de destacar por encima de todos esos momentos los dedicados a profundizar en los miembros de la Patrulla X: ese Hank McCoy capaz de sucumbir ante el anhelo de volver a ser humano, Lobezno apareciendo como un animal encaramado a la cama de Scott y Emma para recriminarle al primero su peculiar luto por Jean Grey y, sobre todo, el que para mí es el MOMENTO con mayúsculas, cuando vemos aparecer a Peter Rasputin, que al ver a Kitty se desploma y solloza creyendo que es una visión onírica y que por fin ha muerto tras el sufrimiento al que le han sometido todos estos años. Sencillamente MAGISTRAL cómo el guionista consigue humanizar a todos estos personajes de ficción, y como consigue que incluso a un desconocedor de los mutantes como lo soy yo mismo, se le haga un nudo en la garganta, a pesar de no haber vivido ni las aventuras ni el romance anterior de ambos personajes, ni tan siquiera la muerte de Coloso. Es algo muy difícil de conseguir, y una pequeña muestra más de por qué este hombre es tan grande.

En su guión hay acción, hay intriga por saber qué sucederá después, hay humanidad, hay humor (impagable la cara del villano de esta saga cuando cree tener a Lockheed tras él, humanizando, una vez más, a todos los personajes de su historia) y hay amor; entre los personajes del cómic, pero amor también para con el lector y esta afición nuestra, como no se puede catalogar de otra manera a la única splash-page de la saga protagonizada por Coloso y Lobezno, haciendo lo que todos sabemos, pero sin siquiera mencionarlo (algo que además ha repetido en la película de Los Vengadores). Además se permite crear no sólo nuevos enemigos para la Patrulla y nuevos personajes secundarios, sino que incluye nuevos elementos para enriquecer la mitología del Universo Marvel, creando a SWORD y a la agente Brand, o Breakworld. De verdad que es imposible llevar a cabo un trabajo más redondo y completo en tan sólo seis números.

De Cassaday qué puedo decir... Quien haya leído Planetary ya sabe la maravilla de dibujo que va a poder encontrar también en Astonishing X-Men. Un diseño de personajes exquisito (elección de vestimenta incluida, que a mí me ha encantado a pesar de las críticas que recibió en su momento), una acertada puesta en escena de la acción, una humanidad desbordante cuando lo requieren los momentos más íntimos, y sobre todo, una elegancia infinita en su trazo, que entra por los ojos desde un primer momento, pero que además sigue cautivando con cada página durante la lectura del cómic. Un maestro que, con la ayuda inestimable de los colores de Laura Martin, completa el equipo de lujo con el que nos sorprendió esta colección.

Una joya. Una más, Míster Whedon.

Valoración: *****

07 mayo 2012

Marvel Knights: Spiderman de Mark Millar



Marvel Knights Spiderman 1-12 USA
Guión: Mark Millar
Dibujo: Terry Dodson, Frank Cho
Panini; 160 pagínas, 15€ c/u 

El guionista escocés Mark Millar se haría con las riendas de esta nueva colección (que no duraría mucho...) para ofrecer su particular versión blockbuster del trepamuros, y la verdad que, a pesar de impregnar su etapa con sus tics habituales, realizó un muy buen trabajo recuperando además algunos personajes y aportando algunas buenas ideas.

Estos doce números son un buen recorrido por la amplia galería de villanos de Spidey, en el que el secuestro de tía May sirve como mcguffin para visitar el museo de contrincantes del alter ego de Peter Parker. Una premisa muy simple, que el guionista utiliza para enfrentar a Spiderman al Duende Verde (genial la presentación de la batalla en el primer número), a Electro, al Escorpión, al Buitre... Se permite recuperar incluso a enemigos que hacía mucho que no veíamos, como Lápida o el Camaleón. En la puesta en escena de esta historia, si bien el guionista peca de sus tics habituales (molonismo hasta el absurdo de los personajes incluso más patéticos, escenas impactantes que se descubren tramposas, caracterización con desigual acierto de los personajes, ideas estúpidas que nada pegan con el personaje que escribe...), en esta colección hace uno de sus trabajos más logrados, mezclando argumento y espectáculo, y dando a Spiderman una buena historia de reunión por la que se dejan caer casi todas las personas importantes (para bien o para mal) de su vida, ya sea bajo el disfraz o con la máscara puesta. Además, el guionista también presenta algunas buenas ideas que, aprovechadas después o no (no es su fuerte el desarrollo de éstas), quedan plasmadas de manera genial en la colección algunos de los grandes momentos a los que dan lugar, como la subasta del traje de Veneno y el intento de suicidio de Eddie Brock (que tanto juego ha dado después al simbionte en el Universo Marvel), la creación de los Doce Siniestros (a pesar de ser tan sólo un golpe de efecto con personajes metidos con calzador para completar la cifra, ¡MOLA!) o la teoría de la conspiración entorno a la aparición de los grandes supervillanos. Ideas muy interesantes y guiños al pasado del personaje, y que es imposible que no saquen una sonrisa a los fans (¡El Spiderbuggy!).

A los lápices encontramos principalmente a Terry Dodson, si bien tiene que ser sustituido en un par de ocasiones por Frank Cho. Ambos dibujantes no son santo de mi devoción: si bien cumplen sin problemas con el papel que desempeñan en la colección, poniendo la espectacularidad necesaria para completar el guión de Millar (mención especial al gigantesco poster con los Doce Siniestros de Dodson), el molonismo sin sentido y algunas caracterizaciones fallidas pesan más, ya que además hay que añadir que ambos dibujantes pecan en exceso de simples poses durante las batallas, y se olvidan de narrar, algo que hubiera ayudado a convertir aún más la colección en la película que el guionista ha concebido.

Pese a esta desafortunada elección de dibujantes (si obviamos su idoneidad a la hora de aparecer en el cómic Mary Jane y la Gata negra, claro guiño guiño), el resultado es positivo, y es una muestra más de que Millar es, cuando quiere, un guionista que sabe hacer muy bien su trabajo, y que puede aunar historia y entretenimiento palomitero sin tener que insultar al lector.

Valoración: *****

PD: No, no me he comprado la estafa de los Marvel Deluxe, me he releído la colección en las grapas que compré en su momento ahora que tengo que ir guardando cosillas en el armario, y no me arrepiento dada la cantidad de splash-pages que llegan a parecer, pero puesto que son difíciles de encontrar hoy en día ésta es la edición que tenéis disponible quienes queráis haceros con ella.

24 abril 2012

Masacre: Pulp

Deadpool: Pulp 1-4 USA
Guión: Adam Glass y Mike Benson
Dibujo: Laurence Campbell
Panini; 96 páginas, 10€

Sigo con mi apuesta por cómics del mercenario bocazas tras las buenas sensaciones que me dejaron tanto la etapa de Joe Kelly recogida en el primer tomo de la Colección ExtraSuperhéroes como el tomo La guerra de Wade Wilson (también reseñé por aquí el Masacre MAX: Chalado, pero su lectura fue bastante más pobre), y de nuevo con un resultado excelente.

De nuevo los escritores transportan al personaje a un escenario y un momento histórico determinados para contar su relato, cogiendo parte de la esencia del personaje pero dispuestos a darle un enfoque diferente al que podríamos ver en el Universo Marvel tradicional: en esta ocasión Masacre es un ex-combatiente de la 2ª Guerra Mundial en el Pacífico, durante la cual perdió parte de su cordura al ser capturado por los japoneses, y que ya durante el mccarthismo trabaja para la CIA como agente encubierto. El cómic nos sitúa, pues, en plena Guerra Fría y, como no podía ser de otra forma, alguien está dispuesto a detonar una bomba nuclear.

El relato de Glass y Benson hace honor al título del cómic, y la historia mezcla el género de espías a lo James Bond, siempre con un as bajo la manga para salvar el día en el último momento, con un toque noir de engaños y traiciones con femme fatale incluida. Este es el gran punto a favor del cómic, ya que los guionistas realizan esta mezcla con buen tino, haciendo creíble la inclusión de Wade en un relato de este tipo; eso sí, mitigando parte de su habitual locura, ya que si bien sigue siendo un chalado con personalidad múltiple, este recurso sólo es aprovechado como deus ex-machina para la situación a la que tendrá que hacer frente hacia el final del cómic, ya que no se aprovecha en ningún momento para dar el toque cínico y psicopático que tanto nos gusta, aunque también es cierto que hubiera desentonado con el tono sobrio de la historia, y hubiera chirriado de ser más explícito de lo que es en este tomo. Por tanto, todo un acierto de los escritores.

El dibujo de Campbell casa perfectamente con la historia. Tanto es así, que sus lápices evocan a artistas de la talla de Álex Maleev y Sean Phillips, y de hecho su trazo en este tomo bien podría ser una mezcla de los mejores trabajos de ambos en el género negro (Daredevil, Sleeper). También resuelve con soltura las escenas de acción, así como los momentos más superheroicos, por lo que el resultado final es impecable en todos los aspectos. Un dibujante al que voy a tener muy en cuenta a partir de ahora, sobre todo si se prodiga en historias con el mismo tono.

Otra muy buena lectura relacionada con el personaje, que además se cierra con un guiño al lector que deja con mejor sabor de boca aún. Espero que esta apuesta siga saliéndome igual de bien, ya que esta sobreexplotación del personaje por parte de Marvel a mí me está sirviendo para encontrar muy buenas historias autocontenidas alejadas del universo tradicional.

Valoración: *****

20 abril 2012

22 personajes de Batman en 40 segundos

Simpática animación que veo en Pixfans (que me ha recordado a la que subí el otro día sobre videojuegos) en la que nos muestran cómo se generan a partir de una esfera distintos personajes de los cómics de Batman, con una versión a piano de la genial canción de Danny Elfman para la película de Burton.

18 abril 2012

Kick Ass, de Mark Millar

Kick Ass 1-8 USA
Guión: Mark Millar
Dibujo: John Romita Jr.
Panini; 244 páginas (cartoné), 19,95€

Hubo una época en la que Mark Millar fue uno de mis guionistas favoritos del cómic mainstream. Este guionista escocés ha trabajado en muy buenos cómics, como lo son sus Ultimates, Superman: Hijo Rojo, su etapa en Marvel Knights Spiderman, en Ultimate Fantastic Four, en Lobezno durante los arcos de "Enemigo del Estado" y "Agente de SHIELD", Authority, e incluso la Civil War de Marvel, si somos capaces de perdonarles sus fallos. Pero desde hace tiempo se ha ganado a una legión de detractores (entre los que me incluyo) igual o mayor que fans pueda tener, sobre todo por el humo que suele vender para promocionar sus obras: de Kick Ass dijo, por ejemplo, que era lo más original que se había hecho nunca en cómic (cuando ya vimos a personas normales haciendo de superhéroes hace 30 años, en esa obrilla sin ninguna repercusión llamada Watchmen); y el culmen llegó con Némesis, una idea completamente original que ha tenido bastante éxito, a pesar de ser de los peores cómics que ha escrito el escocés, por lo que nos hacemos una idea de lo bien que le salen sus maniobras de márketing, aunque no escondan nada detrás.

Por esta vez, podemos olvidarnos del Millar bocazas y disfrutar del cómic, ya que Kick Ass es un divertimento puro y duro, de esos que tanto le gusta desarrollar a Millar para sellos independientes, pero esta vez sí totalmente disfrutable, ya que no se queda en una simple idea inicial atractiva que luego queda en argumento estúpido lleno de situaciones molonas, sino que la desarrolla adecuadamente con una narración adictiva, creando un ambiente muy entretenido tanto por el devenir de su protagonista en su accidentada cruzada, como por las situaciones que van a rodear todo el movimiento fan de superhéroes. Crea una mitología heroica en torno a un chaval en un mundo como el nuestro, con una trama que es incluso plausible hasta cierto momento (cuando empieza a aparecer Hit Girl la cosa de desbarra), bien pensada desde el primer momento para que cada número por separado impacte y cree la necesaria expectación de cara a seguir con la serie en su serialización, pero también bien hilada para que en su lectura en tomo resulte igual de amena. El único pero es como resuelve algunos momentos, sobre todo en el ambiente del día a día, y lo mejor algunas de las referencias al mundo del cómic de superhéroes (el contenido del maletín es la idea más genial que se le ha ocurrido en tiempo), tanto en el origen de los héroes como en los homenajes a momenos imprescindibles de los cómics como el "Spiderman no more". Es, sin duda, de las mejores series que ha creado Millar para los sellos independientes, y a pesar de sus fallos, como se ve en toda la reseña, ha pesado muchísimo más lo bueno que me ha ofrecido su lectura, que he disfrutado de principio a fin, y sin sentirme tratado como un estúpido (lo de Némesis es que fue brutal, en serio).

Del dibujo de John Romita Jr., sólo voy a decir que el dibujante no pasa por su mejor momento profesional, porque admiro y respeto demasiado a este hombre para expresar de manera más explícita y ofensiva lo pobre que me ha resultado su trabajo en esta obra. Su estilo es muy particular, pero siempre han pesado más sus virtudes que sus defectos, quedando como resultado final muchas páginas soberbias (en mi recuerdo siempre habrá varias de ellas protagonizadas por Spidey) y su genio reconocido en el mundo del cómic, a pesar de no ser el estilo más limpio y bello estéticamente; no es este el caso, ya que aquí veremos todos sus puntos flacos expuestos de la manera más vergonzosa al quedarse desprovistas de su talento en otros aspectos, como el narrativo, ausente casi por completo en gran medida por la forma de contar la historia del guionista, e imperdonable en otros como la coherencia (de una rótula jamás puede salir una tibia rota por su epífisis, y un líquido como la orina no puede quedarse colgando de ningún sitio, entre otras cosas que me ha resultado horrendas, como la portada del número 7). Espero que, al menos para la segunda parte, aprenda a dibujar niños de manera proporcionada.

Un muy buen cómic, que se lee con gusto desde el principio hasta que acabas la última página, y terminas de disfrutar estas primeras aventuras de Kick Ass y los estrafalarios personajes con los que se encuentra. Con ganas de más y esperando que, en el próximo volumen, no sea Millar el único que me deje con buen sabor de boca.

Valoración: *****

16 abril 2012

20 planetas basados en videojuegos



Me ha gustado mucho este vídeo en el que se recrean minimundos con temática de algunos famosos videojuegos. La mayoría son facilillos, pero por si no reconocéis alguno, aquí va la lista de todos ellos:

1. Half Life 2
2. Limbo
3. Battlefield 1942
4. Super Mario 64
5. Assassin’s Creed
6. Roller coaster Tycoon
7. The Elder Scrolls: Oblivion
8. Fallout 3
9. Team Fortress 2
10. Mirror’s Edge
11. Portal 2
12. Command & Conquer: Red Alert 2
13. Bioshock
14. Mass Effect 3
15. The Legend of Zelda: The Wind Waker
16. Tetris
17. The Sims 3
18. Medal of Honor
19. Minecraft
20. Halo

13 abril 2012

Hitchcock se cuela en la premiere de Los Vengadores

Y si no, mirad la sombra de Cobie Smulders, la Maria Hill de la película de Whedon.

Decidme si no es genial jajaja.

12 abril 2012

Lo mejor de la semana santa: El paso del Ai se eu te pego

Hace dos años compartía un genial vídeo (que ha sido el mismo post que se ha visto en el blog durante ese tiempo) en el que se parodiaba la semana santa con personajes de Star Wars. El que comparto este año, si bien no es tan genial, sí que es totalmente real. Menudo cachondeo debían tener montado los costaleros debajo del paso.

11 abril 2012

Ocean, de Warren Ellis

Guión: Warren Ellis
Dibujo: Chris Sprouse
Norma; 160 páginas, 14€

A poco que conozcamos un poco la bibliografía de Warren Ellis, nos damos cuenta de que el género más recurrente y donde mejor se desenvuelve el guionista británico es la ciencia ficción. Es un campo que le encanta, la mezcla de anticipación científica y tecnológica, unos temas que seguro el propio autor no tendría reparos en admitir que "le ponen".

Ocean nos narra la historia de Nathan Kane, un experto en armamento de la ONU que es enviado a Europa, una de las lunas de Júpiter cubierta por completo de agua congelada, para investigar un extraño descubrimiento con el que la estación Puerto Frío se ha topado: ataúdes en el fondo se ese océano glaciar que contienen a unos seres en animación suspendida, y que resultan guardar una increíble concordancia genética con los humanos. Pero también encuentran las armas de esta antigua civilización, con las que quiere hacerse una importante empresa informática que controla gran parte de la tecnología de la Tierra, y ahí entra en escena el papel de nuestro protagonista.

Ésta es la excusa argumental que se saca de la manga Ellis para utilizar en la narración la descripción de tecnología y física que tanto le fascina. Hay viajes interespaciales, descripción de maquinaria, homenajes al pasado de la carrera espacial y a otras obras de ficción, inventos tecnológicos avanzados y software cerebral. Es lo más interesante del relato, y ayuda mucho a que el cómic se lea con gusto y facilidad hasta llegar al final esperando ver si esos seres pueden llegar a despertar y provocar un desastre. Falla estrepitosamente sin embargo el tratamiento de personajes (con el culmen de la mecánico de la estación, Siobhan, que sólo sabe decir durante los seis números que está cachonda), y sobra como siempre el pasado trágico que Ellis intenta asociar a sus protagonistas, totalmente prescindibles en las tres obras que he reseñado, más si no van a servir para nada al fin de la narración.

El trabajo de Chris Sprouse brilla sobre todo por su limpio diseño de estructuras y escenarios, aunque es bastante estático y pobre narrativamente, una deficiencia que estoy encontrando como habitual compañera en los trabajos menores de Ellis. Como decía, lo mejor de su trabajo son sus diseños (que recuerdan y homenajean a grandes creaciones de la ciencia ficción: el Stargate y los Skrulls, la Estrella de la Muerte), muy bien acompañados por el color que le da un aspecto aséptico a todas la estación espacial, y cumple perfectamente en los exteriores tanto en el espacio como en el interior del océano. Y, como ya me quejaba en los dos cómics anteriores, ¡onomatopeyas! ¡¡ONOMATOPEYAS!! Joder cómo me han servido estos tres tomos para reconocer la importancia de las onomatopeyas en los cómics, sobre todo cuando el dibujante es un mal narrador, ya que en Ocean por ejemplo hay un momento en el que se supone que una nave embiste a otra... ¡Y no te das cuenta hasta que te lo dicen dos viñetas después! Por el dibujo no sabía si el "malo" se desmayaba, Nathan le había tirado algo a la cara o qué.

Como suele ser habitual en estas obras menores, destacable sólo por algunas ideas y pasajes sueltos, y poco más.

Valoración: *****

Y con esto termina este pequeño repaso a algunas de las obras menores de Warren Ellis, que quiero cambiar un poco de tercio con otras lecturas. Pero volveré a retomar al autor para contaros mis impresiones sobre Global Frequency, aún en la pila de lectura, a pesar de las ganas que le tengo.

10 abril 2012

Red, de Warren Ellis

Guión: Warren Ellis
Dibujo: Tony Harris, Cully Hammer
Norma; 128 páginas, 15€

Ayer hablaba un poco de lo que Ellis me había ofrecido en mi acercamiento a sus obras menores para sellos como Avatar o Wildstorm, y el pobre resultado de mi última lectura. Hoy, si bien el tema del cómic reseñado es similar (en este caso, en vez de policías pasamos a agentes de la CIA a tiros), el resultado es un poco diferente. Vamos allá.

Red sigue la misma tónica que Ellis utilizara en Down (o más bien al contrario, ya que este cómic es anterior al protagonizado por Deanna, pero ya me entendéis): un personaje pasivo-agresivo límite, Paul Moses, una máquina de matar infalible creada para no ser detenido frente a nada por el Gobierno de los EEUU. Un viejo agente retirado de la CIA al que mandan ejecutar subestimándole, sólo para evitar que algún día pueda desvelar algún secreto de su pasado, lo que lo retira de manera indeseada de su jubilación y lo convierte en el peor enemigo que su propio país haya creado.

También dibujado por Cully Hammer, que si bien cumple en ambos trabajos, poco más se puede destacar de su dibujo, que plasma bien la acción sin ningún rasgo destacable, ni en caracterización ni en narrativa, ya que como decía ayer tan sólo acompaña a Ellis plasmando un storyboard que, de hecho, se hizo finalmente película en 2010 (acertadamente protagonizada por el viejuno Bruce Willis a mi parecer, aunque aún no la he visto).

En este caso, otro relato típico de un personaje implacable lleno de clichés vistos en las películas de los héroes de acción de los 80 y 90, pero merecedor de un aprobado ya que, al menos, funciona bien como relato del vengador astuto al que nada puede parar y de esa crítica a los servicios de inteligencia estadounidenses, tan dados a la eliminación de objetivos preventiva.

Valoración: *****

Al parecer hay dos cómics más basados en Red: uno guionizado por el dibujante de éste, explorando el pasado de Paul en la CIA, y otro una adaptación de la película que al parecer difiere bastante de la historia original. Por cierto, ojito con la edición de Norma si os queréis hacer con ella, 15 eurazos del ala aprovechando el (por entonces) inminente estreno de la película, cuando la primera edición por parte de Planeta hace 7 años no llegaba a los 7 euros, y la mitad de páginas son de extras. Increíble.

09 abril 2012

Down, de Warren Ellis

Guión: Warren Ellis
Dibujo: Tony Harris, Cully Hammer
Norma; 96 páginas, 10€

Sin duda alguna Warren Ellis es mi guionista favorito por varios motivos, pero estoy seguro que aunque comparto esta preferencia con muchos de los que leáis esto, no sería así con el motivo principal de mi admiración, que no es ni Authority ni Planetary (sin duda alguna dos obras maestras), sino esa genial distopía decadente tan semejante a nuestra realidad que es Transmetropolitan, y el carismático (a la par que odioso) Spider Jerusalem.

Así pues, desde que leyera aquella sigo todo lo que consigo encontrar de este genio inglés siempre que las editoriales patrias me lo permiten con sus precios. Lo que me ha traído no pocas decepciones ya que, si bien Ellis es el creador de algunas de las más grandes obras del cómic de este siglo y de finales del anterior, no es menos cierto que ha convertido sellos menores en su particular cubo de basura donde en gran medida ha reciclado las ideas menos interesantes que rondaban su cabeza, o al menos no tan sugerentes para él como para recibir un verdadero desarrollo que les diera un poco más de trasfondo y profundidad. Es el caso de cómics bastante olvidables en su bibliografía como Dark Blue, Strange Kiss, Black Summer (aunque esta tenía alguna idea interesante), o esta Down, todas ellas apenas bosquejos de guión a los que ha logrado dar un mínimo de consistencia para presentar títulos entre lo penoso y lo simplemente aceptable, por lo que el único aliciente para acercarse a ellos es el nombre del guionista en la portada para los que, como yo, dicho nombre significa mucho. Por desgracia, no son más que meros trabajos alimenticios incluso superados por muchos de los que ha realizado de este tipo para Marvel, por ejemplo.

El trabajo de Cully Hammer es cumplidor, bien en las escenas de acción, pero muy pobre narrativamente, a la que además echo en falta las onomatopeyas, para mí muy importantes cuando los disparos tienen lugar fuera de enfoque.

En definitiva, que Down ofrece bastante poco: un breve relato policíaco nada destacable de infiltración en una banda mafiosa, y una protagonista, Deanna, estéticamente potente con un pasado traumático tópico y muy dada al gatillo fácil; al estilo de los storyboards de Millar repletos de acción sin más miramientos listos para ser adaptados al cine, y olvidables a su finalización, sin mucho sentido en todo lo que ocurre si te paras a pensar un segundo entre bala y bala.

Valoración: *****

Al parecer, su trabajo más reciente en Avatar sí que merece mayor atención (Doktor Sleepless, o su trilogía deconstructiva del héroe comenzada con la citada Black Summer), pero a los precios que los está editando Glénat es difícil arriesgarse sabiendo lo poco que han ofrecido sus obras para el sello con anterioridad.

04 abril 2012

Imposibles X-Force: La solución Apocalipsis y Nación Deathlok

Wolverine: The Road To Hell y Uncanny X-Force 1-4 USA
Guión: Rick Remender
Dibujo: Jerome Opeña
Panini; 112 páginas, 10'95€

Uncanny X-Force 5.1, 5-10 USA
Guión: Rick Remender
Dibujo: Esad Ribic, Rafael Alburquerque y Billy Tan
Panini; 168 páginas, 13'50€

Una de las series que más se han recomendado en el último año por toda la blogosfera y la red en lo concerniente a los cómics, junto con el Detective Cómics de Scott Snyder (curioso, ambos me han dejado un regusto similar), es este trabajo de Rick Remender, un guionista en alza que se está ganando con su buen hacer a los fans tanto en Uncanny X-Force como en el nuevo título dedicado al simbionte Venom. Aquí la primera de ellas ha sido traducida como Imposibles X-Force, y es la que en esta ocasión voy a reseñar.

Entiendo todas las buenas críticas que ha suscitado esta colección, y es que el guión de Remender es muy sólido: buena elección de personajes, buena caracterización, tramas interesantes y se permite no sólo abrir nuevas líneas argumentales, sino atar otras que habían quedado como cabos sueltos en otras colecciones. Pero el mayor problema de la serie para alguien como yo es que es poco accesible si no se conoce buena parte de la historia de los mutantes, y llego a perderme en más de una ocasión entre personajes y argumentos del pasado que ni siquiera conozco de oídas (como Fantomex, o esa ¿Bestia de la Era de Apocalipsis?). Pero con poco accesible no quiero decir que por ello no sea disfrutable, que lo es y mucho gracias al buen hacer del guionista, pero sí que creo que pierde gran parte de la fuerza que le reconocen los aficionados más conocedores de la vasta mitología mutante.

El dibujo en Imposibles X-Force es alucinante, destacando a Jerome Opeña, que se encarga al completo del primer tomo, con un dibujo muy potente en cuanto a caracterización de personajes y puesta en escena de la acción, si bien me ha resultado un poco confuso en algunos momentos su narración, el global es sobresaliente, realzado además por el color de Dean White que ayudan a dar esa sensacEnlaceión sucia de grupo de operaciones encubiertas en las sombras. En el segundo tomo hay que destacar a Esad Ribic, al que creo no había disfrutado aún en interiores, con un trabajo más "superheroico", y también tenemos a los lápices a Rafael Albuquerque y a Billy Tan, que son más continuistas con el estilo oscuro marcado por Opeña (a lo que ayuda en gran parte el colorista, que vuelve a ser White para estos dos dibujantes), e incluso este último me ha parecido que ha mejorado bastante desde que lo sufriera en su etapa en MK Spiderman (una muestra de lo que perpetró allí) y la mini de X-23: Inocencia Perdida, por lo que prueba superada tras el espanto inicial al verle en los títulos de crédito.

En definitiva, un buen cómic muy atractivo tanto por equipo creativo como por elenco protagonista, con un potencial que promete mucho para los siguientes arcos argumentales, y que resulta en una buena lectura para todo tipo de público, pero aprovechable en mayor medida por los fans con un buen montón de historias mutantes a sus espaldas.

Valoración: *****