
Una animadora con poderes de autoregeneración, un pintor que ve el futuro en sus obras, un enfermero que cree poder volar, un friki japonés capaz de moverse a su antojo en el continuo espacio-tiempo, una "stripper" con una extraña habilidad berserker que no recuerda... Son sólo algunos de los personajes de Heroes, personas "normales" que han descubierto que poseen un don.
El primer capítulo de la serie guarda ciertas similitudes con la serie de mayor éxito de los últimos años, Perdidos, pero también con otra más "modesta" igualmente exitosa, Los 4400. No hay que dejarse engañar por esto (ni saltarle a la yugular como hicieran en un primer momento en internet), ya que tan sólo estamos ante el primer episodio, un piloto que apunta realmente alto, y que puede convertirse en un referente para nosotros los seguidores del mainstream americano (seguro que Quesada ya está intentando meterle mano al guionista de la serie para una limited...).
La serie apunta muy buenas maneras, ya que mezcla a la perfección los ingredientes de las series que comentaba más arriba. Algo que sumado a su punto de partida inicialmente friki puede depararnos buenas y muy gratas sorpresas, ya que además el elenco de personajes de Heroes parece desvelarse como un cariñoso guiño a los seguidores de los cómics de superhéroes, aunque choque la actitud de la mayor parte de ellos, que no sólo ven con buenos ojos sus poderes, sino que desde un primer momento no dudan (los que tienen conciencia de ellos, claro) en usarlos pero, además, en contárselo a cualquiera. Veremos, que no nos podemos fiar tan pronto... Confiaremos en los guionistas, que últimamente mi confianza está siendo recompensada, y la curiosa mezcla que plantea la serie es, cuanto menos, esperanzadora.
Valoración: 7/10.